domingo, 20 de junio de 2010

FACTORES DE LA BIODIVERSIDAD PERUANA

LA LATITUT
La ubicación tropical del Perú, cuyo territorio se inicie casi en la lÍnea ecuatorial, en la punta de Loreto denominada rio Gileppí, es
el tercer y más importante factor entre los que nos han condicionado a ser el país megadiverso que somos. Aunque los Andes no se hubiesen levantado y la Corriente de Humboldt no brindase un mar frío a estas latitudes tórridas, igual­mente albergaríamos una variedad muy alta de formas de vida porque esa es la característica que dis­tingue a los ecosistemas tropicales. EL calor, la humedad y la estabilidad climática, han propiciado en las la­titudes cercanas al ecuador la for­mación de los ecosistemas más diversos sobre la Tierra, destacando sobremanera los bosques lluviosos tropicales, que soportan, con mucha diferencia, más especies que ningún otro ecosistema.
Pero la conjunción en nuestro terri­torio de la latitud tropical que nos corresponde con los factores menos casuales de poseer una altísima cordillera que corre de sur a norte y una corriente marina con poder para enfriar medio país, han deter­minado la existencia no solo de un país diverso sino de un país Megadiverso, extraordinario por la 'riqueza de su flora y fauna e insuperado por el número de sus paisajes y ecosistemas. La riqueza cultural que trajo la presencia humana era una respuesta obligada. La respuesta que los peruanos
le dimos a un país maravilloso.

EL MAR
La Corriente de Humboldt que enfría el mar peruano de Tacna a Piura, y los vientos antici­dón1cos que la acompañan, son uno de los factores decisivos en
la generación de la variedad de climas ecosistemas y paisajes que caracteri­zan a nuestro país, Además de con­tribuir directamente con la sobre­saliente riqueza de su fauna marina, gesta en su seno oceánico el colchón de nubes que le impide a la costa ver el Sol en invierno y condiciona el clima templado y el carácter desértico de la costa peruana y la serranía adyacente, las que de otra manera hubieran sido un vergel tropical. Formado como con­secuencia del enfriamiento del aire cálido que flota sobre el océano, este techo esponjoso priva a una larga extensión de la costa y la sierra de la abundante energía solar propia del trópico, originando un fenómeno cl1mático conocido como inversión tér­m1c:a, Esta circunstancia, a su vez, deja a las masas de aire sumidas en una eterna parálisis, No siguen un curso ascendente, por tanto no se enfrían, y al no enfriarse, no liberan su preciosa carga en forma de lluvia. He ahí el origen del desierto costero y de la sequedad que afecta a toda la cadena occidental de los Andes hasta el norte del país, donde la corriente de aguas cálidas conocida como El Niño ejerce una influencia exactamente opuesta sobre la costa y las montañas. El resul­tado, también es antagónico. y, con sus manglares y sus bosques húmedos, Tumbes ya es otro mundo. Actuando en conjunto, ambas corrientes marinas multiplican las condiciones ambien­tales de un país cuya costa pudo haber sido una prolongaci6n de la geografía centroamericana.

LOS ANDES
La Cordillera de los Andes es el segun­do factor gravitante en la formación de nuestra heterogeneidad geográfica. Si los Andes tuvieran una dirección este-oeste, no seríamos ni la mitad de diversos. Pero como van de sur a norte, la latitud varía de punto en punto y cada kilómetro que recorre la acerca o la aleja del ecuador, dándole días más largos o más cortos, haciéndola más fría o más cálida, más húmeda o más seca. En suma, espacios vitales muy diferenciados que pueden apreciarse en la distancia que hay entre el desier­to altoandino de Moquegua, las punas húmedas de Ancash y la verde serranía de Piura, que tiempo atrás, incluso, soportó extensos bosques de altura. Han contribuido grandemente a la diversidad andina, las grandes alturas que alcanzan sus montañas, pues con ellas se extienden todavía más los pisos ecológicos que genera la gra­diente altitudinal. Conforme se asciende de los llanos verdes de la selva o los llanos acres de la costa, la temperatura, la humedad y la presión atmosférica se van alterando, a veces sin mucha discreción, generando a su paso espacios vitales tan desiguales como las formas de vida que alli se han desarrollado.
Enfrentada en su cara oriental a los vientos húmedos que provienen de la selva --los alisios-- y en su cara occi­dental a un bajo techo de nubes avaras que no sueltan su contenido, la cordillera ve duplicada sin querer la variedad de sus paisajes y ecosistemas. Ella misma, con la holgada anchura que alcanza en el altiplano, complejos ramales montañosos que generan bol­sones de aridez y la hondura en que cae en Cajamarca, donde se encuentra el punto más bajo de toda la cordillera, de Colombia hasta Chile, genera aún más paisajes y condiciones para nuevas formas de vida.

2006- 2015 Prioridades de acción

~ •• EL PERÚ SE ENCUENTRA en una buena posición para cum­plir con los compromisos internacionales vinculados a las ANP, así como para convertir esta importante superficie del territorio nacional en un elemento activo en la lucha contra la pobreza, sin descuidar la tarea fundamental de contribuir a la conservación de la biodiversidad y a la sostenibilidad ecológica del desarrollo.
Existe un importante trabajo realizado en términos de políti­cas y legislación, de promoción de la participación y de captación de cooperaciones internacionales, pero las limitaciones vinculadas a la institucionalidad y a la seguridad en el financiamiento deben ser superadas para consolidar la gestión del Sistema Nacional y las áreas complementarias regionales, locales y privadas. A ello ayu­dará el profundizar en la aplicación de buenas prácticas de gober­nanza; el tercerizar todas las tareas no fundamentales de la autoridad del Sistema, para permitirles concentrarse en las funcio­nes directivas; el consolidar los derechos de las poblaciones loca­les y establecer acuerdos explícitos y formales respecto a los usos que puedan hacer dentro de las ANP; el establecer agendas de mutua información, coordinación y colaboración con niveles de gobierno regional y local y con otros sectores de la actividad eco­nómica y los servicios sociales, para lograr que las ANP se incorpo­ren plenamente en las agendas de desarrollo.
A ello debe conducir el Plan Director del Sistema para el pe­ríodo 2006-2015, que viene siendo elaborado bajo el liderazgo de la autoridad nacional y con el apoyo y participación de diver­sas entidades, nacionales e internacionales, interesadas en Ia conservación, el desarrollo sostenible y las áreas protegidas.
PRIORIDADES:
·Dotar al Sistema de Áreas Protegidas de la institucionalidad requerida: El Sistema requiere de un nivel jerárquico adecuado para la coordinación intersectorial y con niveles subnacionales de gobierno, así como autonomía técnica, presupuestal yadmi­nistrativa que opere bajo buenas prácticas de gobernanza.
·Concluir el establecimiento de áreas en los sitios priorizados:
Principalmente Islas y Puntas Guaneras, Cerro Illescas, Yavarí y Putumayo-Algodón. Concluir la categorización de las Zonas Reservadas existentes: Goeppí, Santiago Comaina (Cordillera del Cóndor), Pucacuro, Tumbes, Aymara Lupaka, Laquipampa, Huayhuash, Colán, Pampa Hermosa y Sierra del Divisor.
·Promover sistemas regionales, municipales y privados de Áreas Naturales Protegidas: Trabajar conjuntamente con los gobiernos regionales, municipales y sociedad civil para incor­porar el tema de establecimiento y región de Áreas Naturales Protegidas como parte de sus estrategias de desarrollo, seguridad alimentaria y provisión de agua.
·Incrementar el presupuesto ordinario del Sistema: En forma paulatina y asociada al avance del fortalecimiento institucio­nal, se requiere como mínimo de tres millones de soles por año a partir del 2007.
·Desarrollar agendas de cooperación entre los diversos secto­res y las ANP: Se trata de reducir los conflictos y compatibili­zar actividades en el marco de la ley y respetando los objetivos de las ANP, en particular en temas de infraestructura y obras viales; minería e hidrocarburos; agricultura, forestería y pesca; turismo y cultura.
·Desconcentrar funciones para la gestión de ANP: Esto debe incluir la aplicación de contratos de administración, fortale­ciendo las competencias y capacidades de las propias ANP.
·Reforzar los procesos de reconocimiento de derechos de las po­blaciones locales y formalizarlos: Mediante la suscripción de acuer­dos, contratos y autorizaciones, en el marco de la normatividad.
·Fortalecer la gestión participativa: A través de los Comités de Gestión y otros medios, como procesos de planificación partici­pativa, acuerdos, convenios.
·Desarrollar enfoques nacionales sobre responsabilidad jurídi­ca y medidas de reparación: Lograr mecanismos eficaces para identificar y prevenir y/o mitigar los impactos de amenazas graves a las áreas protegidas. Asimismo, diseñar alternativas para llenar los vacíos legales que penden sobre las ANP.
·Participación equitativa: Tanto en los costos como en los benefi­cios derivados de la creación y administración de áreas protegidas.
·Promover el uso público de las ANP: Siguiendo los Iineamien­tos de cada área, este es un instrumento para generar ingresos a favor de las poblaciones locales y para contribuir al sosteni­miento de las propias ANP.
Impulsar la investigación en las ANP: Como una inversión es­tratégica para el desarrollo.

Las áreas naturales protegidas del Perú

LA CONVENCIÓN DE DIVERSIDAD BIOLÓGICA insta a los Estados parte a establecer Sistemas Nacionales de Áreas Natu­rales Protegidas en su territorio. Para determinar qué espacios son representativos de la biodiversidad se requiere una aproxi­mación científica, sistemática y coherente. No se trata de esta­blecer como área protegida a un paisaje solo porque es bonito -aunque los valores estéticos son importantes-, sino a los sitios más valiosos y representativos en términos de biodiversidad.

Debido a que nuestro país es biológica mente megadiverso, la muestra representativa no se puede encontrar en una sola ANP. Se requiere más bien de un conjunto de áreas distribuidas por todo el país para que la muestra sea lo más amplia y provechosa posible. Asimismo, el concepto de Sistema de Áreas Natu­rales Protegidas debe incluir también a los diferentes actores sociales que actúan en y sobre las áreas, sus relaciones entre sí y el marco legal e institucional que lo hacen posible.
Por otro lado, el correcto manejo de la conservación de la biodiversidad no puede lograrse manteniendo en buen estado únicamente a las ANP y olvidándose del resto del territorio. Hay una interacción permanente y la toma de conciencia debe ser lo más amplia posible. En primer lugar, porque las ANP no contie­nen toda la diversidad biológica y, en segundo lugar, porque la diversidad contenida en las ANP estaría en peligro si su entorno sufriera una degradación ambiental. Como Sistema, entonces, se debe buscar la complementariedad entre las áreas, con inte­gración y conectividad, a través de diversos instrumentos, como el establecimiento de áreas de conservación de nivel regional y municipal, y áreas de conservación privadas, que pueden incluir tierras comunales.
CRITERIOS DE PLANIFICACIÓN Y SELECCIÓN DE ANP Debido a que el establecimiento y mantenimiento de las ANP no es un asunto sencillo y genera muchos costos, la muestra debe ser lo más eficiente posible, por lo que se requiere de una cui­dadosa planificación para la selección de ANP, para lo cual se ha desarrollado un conjunto de criterios biológicos y ecológicos que deben ser aplicados de manera integral y que incluyen los siguientes aspectos:
·Sitios con alta riqueza de especies.
·Sitios con altos índices de endemismos (especies que no exis­ten en otros lugares) y/o de especies de limitada distribución.
· Concurrencia de especies amenazadas, en peligro de extinción o con poblaciones reducidas.
·Sitios claves para reproducción, alimentación o descanso de es­pecies migratorias y especies de comportamiento gregario.
·Comunidades naturales prioritarias y hábitats amenazados. • Sitios importantes para procesos ecológicos y evolutivos.
Criterios como tamaño, forma, conectividad, potencial de amortiguación y potencial para restauración ecológica son tam­bién empleados en los procesos de selección, en el caso de lugares valiosos pero muy intervenidos. Es en función de ello que se inician los procesos para determinar seguidamente la viabilidad social del establecimiento del área protegida. Finalmente, es la intersección entre las necesidades biológicas y la viabilidad social, lo que final­mente determina la extensión y límites, e incluso en ocasiones la categoría, del área a establecerse como parte del Sistema.
La normatividad peruana reconoce tres niveles de áreas protegidas, en función de los tres niveles de administración: na­cional, regional y municipal, además de los privados.
DESARROLLO DEL SINANPE
y LOS SISTEMAS COMPLEMENTARIOS
El actual Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sinanpe) es fruto de más de cuarenta años de trabajo y responde a una razonablemente buena planificación. Con res­pecto a lo priorizado en el Plan Director del Sistema, elaborado en 1995, se tienen avances sustantivos: el plan identificó 38 zo­nas prioritarias para la conservación, de las cuales 20 se encon­traban por lo menos medianamente representadas en el Siste­ma Nacional en ese entonces vigente. Por tanto, 18 sitios debe­rían ser establecidos. De ellos, cinco han sido declarados por lo menos Zonas Reservadas y cinco cuentan ya con categoría de­finitiva. De los ocho restantes, por lo menos cuatro se encuen­tran en proceso de establecimiento. La entidad encargada de la gestión del Sinanpe es el Instituto Nacional de Recursos Natura­les (lnrena).
Además del Sinanpe, se espera también que los gobiernos regionales y municipales cuenten con sus propias áreas protegi­das de acuerdo a sus prioridades y necesidades, dentro de sus estrategias de desarrollo. La complejidad del proceso de des­centralización y consolidación de regiones y esquemas munici­pales, aún no concluido, posiblemente ha limitado este desarro­llo. Pese a ello, se cuenta ya con tres áreas de conservación re­gional y más de cincuenta áreas de conservación municipal. Al­gunas regiones, como Loreto, han establecido, inclusive formal­mente, Programas Regionales para la gestión de estas áreas. En cuanto al ámbito de los propietarios, se cuenta ya con ocho áreas de conservación privadas, reconocidas por el Estado, que inclu­yen tanto predios individuales como comunales, lo cual es una positiva indicación de la utilidad y atractivo de este modelo para la conservación.

ZONAS DE AMORTIGUAMIENTO
Son territorios adyacentes a las Áreas Naturales Protegidas que, por su naturaleza y ubicación, requieren de un tratamiento espe­cial que garantice su conservación, a fin de evitar o minimizar los impactos sobre el ANP por causa de las actividades que allí se realicen. No se trata de una ampliación del ANP, pero sí de la in­fluencia de la autoridad del Sistema. Los límites y tamaño de la Zona de Amortiguamiento son definidos para cada ANP en su Plan Maestro, aunque pueden serio también mediante resolución jefatura del lnrena como autoridad nacional de las ANP.
Lo ideal es que las Zonas de Amortiguamiento se dediquen a usos lo más compatible posibles con el área protegida a la que se vinculan, para reducir las presiones externas sobre esta y con­tribuir a la conectividad entre áreas, de tal manera que se pue­dan conformar mosaicos de áreas de protección y áreas de apro­vechamiento sostenible, aunque no sean legalmente protegidas. En ese contexto, el reglamento se inclina por las actividades fo­restales, incluyendo reforestación, el manejo de fauna, el ecotu­rismo y similares. Ello, sin embargo, no impide el desarrollo de otras actividades, aunque sí implica exigencias especiales en sus estudios de impacto ambiental.

FINANCIAMIENTO DE LAS ANP
La gestión eficaz de las ANP, a fin de cumplir sus múltiples obje­tivos y ser puestas efectivamente al servicio de la sociedad, re­quiere no solo de personal comprometido y bien capacitado, si­no de los recursos económicos necesarios para esta labor. Las ANP sufren una situación crónica de subfinanciamiento, siendo cada vez mayor la diferencia entre lo asignado por el presupues­to público y las necesidades de las áreas.

Afortunadamente, se cuenta con la cooperación internacio­nal bi y multilateral, así como de instituciones privadas de con­servación -internacionales y nacionales-, que en conjunto re­presentan aproximadamente el 82% del presupuesto anual del Sistema. E118% restante corresponde a ingresos recaudados por las propias áreas (9%) y a recursos asignados directamente por el presupuesto público (9%). Sin embargo, aunque en el año 2005 el total del presupuesto asignado para el Sistema fue de US$ 18.058.893, las necesidades reales de financiamiento ascen­dieron a US$ 38.683.242, lo que evidenciaba una brecha de US$ 20.624.349.

El presupuesto público debería ser incrementado para ga­rantizar la sostenibilidad del Sistema, más aún si consideramos que es la única fuente estable de financiamiento, y que por aho­ra solo contribuye con aproximadamente US$ 1,7 millones. La sostenibilidad financiera del sistema asegurará también la provi­sión efectiva de bienes y servicios a la sociedad, como: recrea­ción, acceso para fines científicos, aprovechamiento sostenible de recursos, etc.

Visión actual de las Áreas Naturales Protegidas

••• Si BIEN EN EL PASADO, [as áreas naturales protegidas eran establecidas y gestionadas solamente con fines paisajísticos y recreativos y muchas veces sin considerar a las poblaciones locales, la situación ha evolucionado tremendamente. La visión actual considera que [as áreas se guían por las siguientes ideas:
OBJETIVOS
·Establecidas por razones biológicas, científicas, económicas, culturales y recreativas.
·Enfocadas en conservación del patrimonio natural, restauración, rehabilitación y sostenibilidad.
GOBERNANZA
·Manejadas con participación de la población local y grupos de interés (stakeholders).
·Bajo modelos de desconcentraci6n para áreas de nivel nacional.
·Establecimiento de espacios, mecanismos y procesos participativos: comités de gestión, elaboración participativa de planes de manejo.
·Participación en los beneficios: acuerdos, contratos, permisos para acceso a recursos o para mantener actividades tradicionales.
·Considera áreas de niveles regionales, municipales y privados.
PERCEPCIONES
·Vistas como un activo o patrimonio de la nación, pero también de la comunidad local donde se ubica.
·Vistas como de responsabilidad nacional, pero también de preocupación internacional, en tanto son patrimonio de la humanidad.
INTEGRACIÓN
·Planificadas como parte de sistemas nacionales, supranacionales (regionales) o internacionales.
·Desarrolladas como "redes" (áreas estrictamente protegidas, unidas y amortiguadas por corredores de conservación).
Aplicación del concepto de Reservas de la Biosfera. Sistemas de categorías.
·Consideradas esenciales en las políticas de desarrollo: nacional, regional y local.
·Requieren coordinación entre planes sectoriales.
·Enfoque ecosistémico.
FINANZAS
o Financiadas por diversas fuentes, públicas y privadas.
TÉCNICAS DE MANEJO
oManejadas en forma adaptativa y con perspectiva a largo plazo.
o Manejadas bajo un enfoque técnico y a la vez estratégico y político. • Enfoque multidisciplinario.
HABILIDADES PARA EL MANEJO
· Manejadas por personas con habilidades múltiples, no sólo por científicos.
• Se reconoce e incorpora el conocimiento local.


El caso peruano
IMPORTANCIA DE LAS ANP EN LA ECONOMÍA LOCAL, REGIONAL Y NACIONAL

___ LAS ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS, aunque no sean reconocidas explícitamente por los instrumentos econométri­cos, poseen un importante valor económico y aportan sustan­tivos beneficios a la población local, regional y del país en su conjunto.
El valor económico total de las ANP comprende valores materiales (relacionados al uso de estas) y valores no materia­les (no relacionados al uso de estas, sino a su propia existen­cia). Entre los valores materiales se cuentan el aprovecha­miento directo de recursos vivos existentes en las ANP, el aprovechamiento indirecto a través del turismo y la recrea­ción, los servicios ambientales como provisión de agua y se­cuestro de carbono, así como el valor de opción referido a los usos futuros del sitio. Los valores no materiales se refieren a los valores de existencia, que satisfacen requerimientos esté­ticos, morales o espirituales, y culturales; y al hecho de ser conservados como herencia o patrimonio de las generaciones futuras.
Para efectos prácticos, podríamos enfatizar el aporte económico de las ANP a través del turismo, del aprovecha­miento sostenible de recursos por las poblaciones locales y re­gionales, y del aprovisionamiento de agua potable.
ACTIVIDAD TURÍSTICA
El turismo es la segunda fuente en aportes al PBI, y en parte se sustenta gracias a las ANP y al patrimonio monumental (histó­rico y cultural) y ecológico (flora y fauna) que albergan, motivo de innumerables visitas por parte de observadores de aves, eco­turistas, investigadores y científicos. El número de visitantes a las ANP viene creciendo de manera sostenida desde hace varios años, lo que se refleja en las estadísticas y en los ingresos cap­tados. Por ejemplo, en el 2005 se recibieron 571,4 mil visitantes, y la recaudación anual, sin contar el Santuario Histórico de Ma­chu Picchu, fue de 782.7 mil dólares.
Si bien el uso turístico no tiene lugar en todas las áreas en igual proporción, sí existen lugares en los cuales el impacto eco­nómico es sustantivo, justamente en las regiones con mayor vi­sitación en el país:
·El turismo asociado al Parque Nacional Huascarán genera alre­dedor de US$ 207,6 mil en recaudación para las áreas protegi­das, en tanto que el efecto multiplicador en la economía local alcanza aproximadamente los US$ 22,7 millones.
·El turismo a la Reserva Nacional de Paracas y a las islas Ballestas -en proceso de incorporarse a la Reserva- ya significan una ope­ración cercana a los US$10 millones anuales para la economía local y US$ 150 mil para el mantenimiento de la Reserva y del Sistema.
·El Parque Nacional del Manu constituye un destino reconoci­do a nivel mundial, y los dos mil quinientos visitantes que ingresan anualmente al bajo río Manu significan una opera­ción cercana a los dos millones de dólares anuales para las empresas turísticas locales.
·En la Reserva Nacional del Titicaca, las comunidades Uros reci­ben varios miles de visitantes al año, con beneficios directos para ellos y la región.
• En el Camino Inca, destino natural y cultural dentro del Santuario Histórico de Machu Picchu, se reciben anualmente más de 73.662 visitantes, con un monto aproximado de recau­dación de US$ 963 mil dólares.
De manera general, puede afirmarse que las ANP generan ingresos al Estado por 1,5 millones de dólares por las visitas re­cibidas, y contribuyen a la generación de varios millones de dó­lares por las actividades llevadas a cabo en sus zonas de influen­cia, buena parte de ellas en sitios rurales con pocas otras posibilidades de ingresos de esta magnitud.

APROVECHAMIENTO DIRECTO DE RECURSOS
En general, las ANP son lugares de reproducción y conservación de especies de flora, fauna silvestre y peces, que las poblacio­nes locales utilizan para su alimentación o extraen para la ven­ta, pero también son lugares clave para la reproducción de es­pecies de uso comercial intensivo.
·El ecosistema de los manglares, buena parte contenida en el Santuario Nacional Manglares de Tumbes, es crucial para la reproducción y crecimiento de especies hidrobiológicas de gran valor, como el langostino, pero también para las conchas negras, cangrejos y otras variedades de fauna marina, que sig­nifican una producción de más de 2,7 millones de dólares anuales para la economía local.
·Se estima que el 70% del pescado consumido en Iquitos (prin­cipal fuente de proteína en la región) proviene de la Reserva Nacional pacaya Samiria. Además, esta misma reserva abaste­ce a Iquitos con cerca de 30 toneladas diarias de aguaje, cuya extracción y comercialización provee de ingresos a más de 4.500 familias.
·La extracción y comercialización de pescados y mariscos de la bahía de la Independencia, en la Reserva Nacional de Paracas, generan anualmente 17 millones de dólares y emplean a cientos de familias, abasteciendo al 60% del mercado de mariscos de Lima.
·El valor económico de la extracción de totora en la Reserva Nacional del Titicaca no está cuantificado, pero beneficia direc­tamente a la comunidad de los Uros y a 18 otras comunidades que se han organizado en comités de usuarios de totora.
·En la Reserva Nacional Pacaya Samiria, las unidades de pesca comunitaria están logrando recuperar la salud ecológica de varias cochas y de las poblaciones de paiche, con lo cual pue­den cosechar anualmente un mínimo de 50 ejemplares de pai­che adulto y obtener no menos de 15.000 dólares.
·La producción de castaña en la Reserva Nacional Tambopata beneficia a más de 100 familias rurales, generando ingresos netos para ellas de más de SI. 162.810.
VALORACiÓN DE LOS SERVICIOS AMBIENTALES
Aun cuando se carece de información suficiente, y por tanto, se tiende a subestimar estos valores, se puede reconocer que para el caso de la provisión de agua se tiene lo siguiente:
·Por lo menos 12 ANP contribuyen de manera significativa a generar agua para consumo humano y actividades económicas.
·Se calcula que más de 1.7 millones de personas se abastecen de agua proveniente de las ANP, entre ellas las poblaciones del Callejón de Huaylas, Chimbote, Arequipa, Moquegua, Cañete, Oxapampa, San Ignacio, Tabaconas, Namballe y Puna. El valor de este consumo de agua se estima en 37,8 millones de dólares.
·La generación de energía hidroeléctrica es un componente sustantivo de la matriz energética del Perú. El 60% del agua para centrales hidroeléctricas proviene de ANP, como el Parque Nacional Huascarán, la Reserva Nacional de Junín y la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca, principalmente. El valor de este aporte a la generación de hidroenergía se estima en 32,3 millones de dólares.
• El agua para irrigaciones, principalmente en Arequipa y Chavimochic, lugares clave para la agricultura de exportación, proviene de ANP, como son el Parque Nacional Huascarán y la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca.
La valoración de los servicios de captura del carbono, que aún no tienen un mercado específico y se mantienen como un bien potencial, podría llegar a millones de dólares, si se recuer­da que en el Sinanpe existen más de 10 millones de hectáreas de bosques tropicales primarios y que estos se valorizan en unos 400 dólares por hectárea, como mínimo.
Igualmente, el aporte de las ANP para el control de la ero­sión y la sedimentación, asociado principalmente a represas, ge­neración de hidroenergía e irrigaciones, significa como mínimo 30 millones de dólares en costos evitados, estimando que un 60% del agua proviene de las ANP.
USOS POTENCIALES DE LAS ANP
Las ANP son sitios de gran importancia para la investigación científica, y con los altos niveles de biodiversidad presentes en el Perú, existe un gran potencial de generación de ingresos eco­nómicos a nivel local por la provisión de servicios y facilidades para los investigadores, como ya se ha realizado con éxito en países como Costa Rica.
El potencial existente para bioprospección, asociado a una política de incentivo al aprovechamiento sostenible de la biodiversidad del país, puede significar contratos de bioprospección y el desarrollo de nuevos productos medicinales, nutracéuticos, cosméticos, alimenticios, textiles, entre otros.
Las ANP representan, conservan y mantienen toda esta megadiversidad ecológica y biológica de nuestro país, un gran privilegio del cual todavía no somos del todo conscientes. Tene­mos entre nuestras manos lo que podría ser una fuente perma­nente de bienes y servicios, siempre y cuando logremos mane­jarlos sostenible y adecuadamente. Y gran parte de nuestro de­sarrollo como país puede depender de ello.

ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS

••• LAS ÁREAS PROTEGIDAS SURGEN en el mundo a fines del siglo XIX, como una manera de proteger espacios natura¬les -particularmente destacados por su belleza escénica y por la fauna silvestre que los habita- de la presión generada por el hombre cuando empezó la ocupación de nuevos terri¬torios, en los cuales la explotación de los recursos naturales se desarrollaba de manera destructiva, transformando dra¬máticamente los ecosistemas.
Gracias al cuidado de estos territorios es que se pudie-ron mantener, en el mundo entero, importantes espacios na¬turales y conservar especies de flora y fauna silvestre de particular interés.
Modernamente, se entienden como Áreas Naturales Protegidas a los espacios terrestres o marinos representati¬vos de la biodiversidad de un país, que se encuentran sujetos a un régimen especial de protección legal por parte del Esta¬do en beneficio de la sociedad.
En el Perú, las ANP se definen legalmente como espa-cios continentales y/o marinos del territorio nacional recono¬cidos, establecidos y protegidos legalmente por el Estado co¬mo tales, debido a su importancia para la conservación de la diversidad biológica y demás valores asociados de interés cultural, paisajístico y científico, así como, por su contribu¬ción al desarrollo sostenible del país.
OBJETIVOS
Los objetivos de las áreas protegidas se orientan a garanti-zar las funciones y optimizar los beneficios que estas brin-dan a la sociedad, a saber:
• Conservación de la diversidad biológica: especies, poblaciones, ecosistemas.
• Investigación científica y monitoreo del medio ambiente.
• Mantenimiento de procesos y servicios ambientales.
• Protección de características naturales y culturales específicas.
• Disfrute público: recreación y turismo.
• Educación.
• Utilización sostenible de recursos derivados de ecosiste-mas naturales en beneficio de las poblaciones locales.
• Mantenimiento de atributos culturales y tradicionales.

CATEGORíAS
De acuerdo a la naturaleza y objetivos de cada Área Natural Pro¬tegida, se le asigna una categoría que determina su condición le¬gal, finalidad y usos permitidos. Las Áreas Naturales Protegidas contemplan una gradualidad de opciones que incluyen:
Áreas de uso indirecto. Son aquellas que permiten la inves-tigación científica no manipulativa, la recreación y el turis¬mo, en zonas apropiadamente designadas y manejadas para ello. En estas áreas no se permite la extracción de recursos naturales, así como modificaciones y transformaciones del ambiente natural. Son áreas de uso indirecto los Parques Na-cionalés, Santuarios Nacionales y los Santuarios Históricos. Áreas de uso directo. Son aquellas que permiten el aprovecha-miento o extracción de recursos, prioritaria mente por las pobla¬ciones locales, en aquellas zonas y lugares y para aquellos re¬cursos, definidos por el plan de manejo del área. Otros usos y actividades que se desarrollen deberán ser compatibles con los objetivos del área. Son áreas de uso directo las Reservas Nacio¬nales, Reservas Paisajísticas, Refugios de Vida Silvestre, Reser¬vas Comunales, Bosques de Protección y Cotos de Caza.
Las categorías en el Perú están definidas en la Ley de Áreas Naturales Protegidas. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), organización que agru¬pa a organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil a nivel global, cuenta con un sistema de categorías que sirve de guía y de referencia técnica general, aunque cada país diseña su propio Sistema de acuerdo a sus características e historia.
LAS ZONAS RESERVADAS
Las Zonas Reservadas constituyen un estatus transitorio den¬tro del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sinanpe). Son espacios reservados para la conserva¬ción de la diversidad biológica y demás valores asociados, que requieren la realización de estudios complementarios que determinen la extensión y categoría que les corresponde como Área Natural Protegida. Se establecen mediante Resolución Ministerial, y en este dispositivo legal se constituye una comisión encargada del desarrollo de dichos estudios, los cuales incluyen la participación de la población local, Gobiernos Regionales y Municipales.
Gestión de las Áreas Naturales Protegidas
CARACTERíSTICAS PARA SU SOSTENIBILlDAD•••

LA MANERA COMO SE GESTIONAN LAS ANP ha sufrido drásticos cambios en los últimos cien años. Hace un siglo se pensaba que únicamente se debían mantener para el disfrute público, por lo que se establecían y manejaban en forma aislada de su entorno y de los procesos económicos y sociales que afec¬tan a la sociedad.
Hoy, sin embargo, esta noción ha cambiado hacia un modelo que reconoce la diversidad de objetivos de las ANP, la necesidad de manejarlas integradas con su entorno ecológico, pero también socioeconómico, político e institucional, fomentando la amplia participación de los actores sociales en las decisiones y en los be¬neficios de la gestión y existencia de las ANP. Estos modelos mez¬clan la acción del sector privado con el público, según los intere-ses, características y beneficios que se puedan obtener, además de involucrar a las poblaciones de las zonas de influencia.
Este enfoque ha sido recogido en la Ley de Áreas Natura-les Protegidas del Perú y sus reglamentos, así como en las dis¬cusiones del V Congreso Mundial de Parques Nacionales (Dur¬ban, África del Sur, 2003) y en el Plan de Trabajo sobre Áreas Naturales Protegidas de la Convención sobre la Diversidad Bio¬lógica (Kuala Lumpur, 2004).
APORTES ECONÓMICOS Y SOCIALES DE LAS ANP
Las ANP aportan de manera importante a la sostenibilidad so¬cial y económica del país. Ellas proveen a la sociedad de un con¬junto de bienes y servicios -perecibles si no se les administran adecuadamente- que han sido históricamente ignorados o no valorados de acuerdo a su importancia para nuestro bienestar.
Las denominadas Áreas de Uso Directo, como por ejemplo las Reservas Nacionales de Pacaya Samiria y Paracas, contribu¬yen a la producción sostenible de recursos renovables pesque¬ros, que son base de la alimentación a nivel de sus regiones, así como al sostenimiento de las poblaciones rurales, tradicionales o indígenas. Asimismo, la gran mayoría de Áreas Naturales Prote¬gidas permiten el uso turístico y recreativo, lo que genera opor¬tunidades para el desarrollo de actividades económicas relacio¬nadas al rubro, de volumen significativo y efecto multiplicador en servicios conexos. La contribución a la producción de agua y otros servicios ambientales es, sin duda, otro aporte significativo. Por otra parte, la propia gestión de las ANP constituye una actividad económica relativamente importante en lugares remo¬tos del territorio nacional, generando oportunidades de empleo y creando un mercado para los productos y servicios locales.
Pero las ANP son también un espacio de construcción de-mocrática y de presencia del Estado en lugares remotos yaislados del país. En efecto, los jefes, profesionales y guarda parques constituyen para las poblaciones locales la manifestación más cercana que pueden tener del Estado. Así, se erigen como una escuela de democracia y buen gobierno a nivel local en los luga¬res apartados del Perú. En zonas de frontera, constituyen una reafirmación de la soberanía y del fortalecimiento de la nacio¬nalidad. La existencia de ANP en fronteras es reconocida inter¬nacional mente como un instrumento para la paz y la coopera¬ción entre países vecinos, en particular cuando existen áreas protegidas contiguas y puede establecerse un manejo coordina¬do, incluyendo una planificación conjunta.
Las áreas protegidas reconocen plenamente los derechos de las poblaciones locales, indígenas o no, y son respetuosas de los espacios de importancia cultural o tradicional para estas po¬blaciones, aun cuando no se encuentren en tierras tituladas. La normatividad vigente establece los mecanismos de consulta y de participación en la gestión, a fin de mantener estos derechos.
ANP Y COMPROMISOS INTERNACIONALES
Las ANP son un elemento fundamental en un conjunto de com¬promisos internacionales suscritos por el Perú. Dentro de los principales, destacan:
• La Convención sobre la Diversidad Biológica y su Plan de Tra¬bajo sobre ANP.
• Convención sobre el Patrimonio Mundial.
• La Convención sobre los Humedales de Importancia Internacio¬nal, en especial para aves acuáticas (Convención de Ramsar).
• Convención sobre la Protección de la Flora y Fauna y las Belle¬zas Escénicas de América (Convención de Washington).
• Consejo Permanente del Pacífico Sur (CPPS) y Plan de Acción so¬bre Áreas Marinas y Costeras Protegidas.
Programa el Hombre y la Biosfera (MaB) y las Reservas de la Biosfera.


jueves, 3 de junio de 2010

EL VALOR DE LA BIODIVERSIDAD

EL VALOR DE LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA
La biodiversidad tiene gran importancia actual y futura por las siguientes razones:
· el uso presente y potencial de los elementos de la biodiversidad como recursos biológicos para la humanidad .
· el mantenimiento de la biosfera en un estado tal que pueda seguir soportando la vida humana.
· el mantenimiento de la diversidad biológica por sí misma, en particular de todas las espe­cies vivientes.
1. La biodiversidad como un recurso
Cierto nivel de la biodiversidad es necesario para proveer la base material para la vida humana: por una parte para mantener la biosfera como un sistema funcional, y, por otra parte, para proveer la base material para la agricultura y otras necesidades utilitarias.
El uso directo más importante de la biodiversidad es como alimento y es la base de las actividades agrícolas (cultivos), ganaderas (crianzas) y de recolección (pesca, caza, extractivismo). En el Perú se usan como alimento 787 especies de plantas nativas; una pequeña parte es de importancia mundial, y unas pocas se usan intensamente a escala intensiva comercial. Varias decenas de especies animales se comen, pero sólo un pequeño porcentaje es de importancia nutricional mundial; unas pocas decenas de especies son manejadas en sistemas domésticos, y muy pocas son de importancia global.

La producción eficiente de cultivos agrícolas necesita de la participación de otros organis­mos (microorganismos del suelo y polinizadores), y la ausencia de organismos dañinos de ciertos espacios, como plagas y pestes.
La importancia farmacéutica de la diversidad biológica es muy resaltante para la producción de medicamentos, que curan las enfermedades de los seres humanos y de los animales do­mésticos. En el mundo se usan miles de plantas y animales como medicinales y el 80% de los pobladores de los países en desarrollo se cura exclusivamente con ellos. Unas 90 especies de plantas producen unos 120 compuestos medicinales que se usan a escala mundial.
En el Perú, por ejemplo, se usan unas 4 400 especies de plantas nativas para 48 usos distin­tos (alimento, medicinas, fibras, tintes, madera, leña, etc.) lo que representa un valor eco­nómico cercano al 10% del PBI (unos 4000 millones de dólares/año).
2. La bíodiversidad y la biosfera
Las actividades humanas están afectando la biosfera a nivel global y se hace necesario el establecer cómo la pérdida de diversidad biológica puede contribuir a estos cambios. Uno de los efectos más graves es la acumulación de CO2 en la atmósfera y el consecuente calen­tamiento de la Tierra, con efectos sólo previsibles en parte. La conservación de los bosques y la reforestación son importantes para mantener y fijar el carbono excedente.
3. Otros valores de la biodiversidad
Una pequeña parte de la diversidad biológica tiene un valor económico actual y esto no justificaría en sí su conservación. Sin embargo, existen valores al margen de la ciencia y que son los valores éticos y estéticos.

Por razones morales y estéticas la especie humana no tiene ningún derecho de destruir ecosistemas y extinguir especies, especialmente si éstas serán imprescindibles para las generaciones futuras.





La biodiversidad: El oro del futuro
En los últimos años se ha insistido en el valor de los recursos de la Biodiversidad (BD), Y se los ha llegado a denominar como «el oro del futu­ro». El valor económico de muchas especies, hasta hace poco desconocidas, está creciendo constantemente.


El 80% de la población mundial se cura en base a los conocimientos nati­vos de las plantas medicinales. No depende de los grandes laboratorios farmacéuticos. Dos tercios de las 35 000 plantas medicinales, que se estiman existen en el mundo, se encuentran en los países en desarrollo.

En el Instituto Nacional de Investigaciones Médicas de Londres se ha desa­rrollado la vacuna contra la lepra o mal de Jansen en base al armadillo de nueve bandas (Dasypus novemcinctus). Del hígado y bazo de cada animal infectado se pueden obtener 850 dosis de la vacuna.

Mientras los horticultores europeos y norteamericanos no manejan más de 20 especies de plantas, los ribereños del Ucayali manejan 168 en sus huertos familiares, y los aguarunas del Marañón manejan cerca de 400 especies de plantas y 100 variedades de yuca, de las cuales conocen con nombre propio 31.

Se calcula que la piratería de derechos de patente de los países del tercer mundo respecto a los del norte llega a unos 2 750 millones de dólares (soft­ware, farmacéuticos, etc.). Sin embargo la piratería del norte respecto a los conocimientos del sur llega a unos US$ 5 097 millones, de los cuales un 20% es de plantas medicinales y el resto de recursos genéticos.

De una rana (EPiPedobates tricolor) de Ecuador los Institutos Nacionales de Salud de USA (NIH) han obtenido la epibatidina, 200 veces más efectiva contra el dolor humano que la morfina. La patente ha sido vendida a un laboratorio farmacéutico comercial. Sólo se sabe que la rana viene del Ecua­dor y que se llevaron 750 ejemplares para obtener 24 miligramos del pro­ducto.

Dos tomates silvestres de los Andes peruanos y uno de las Islas Galápagos contribuyen con decenas de millones de dólares a los cultivadores de toma­te de California por transferencia de genes de resistencia y ciertas caracterís­ticas para la cosecha y el transporte.

De la uña de gato de Perú se ha obtenido un principio usado en el Stimulon para controlar el SIDA.


5. LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA EN EL PERÚ

El Perú es uno de los países con mayor diversidad de especies, de recursos genéticos, y de ecosistemas.
1 . Diversidad de especies
De la flora se han registrado cerca de 25 mil especies, de las cuales 17 143 son plantas con flores (Angiospermas y Gymnospermas). De la fauna no existen listas completas, pero se conocen más de 5 000 especies y cada año se descubren y describen nuevas. Las colecciones son muy limitadas en el país y el número conocido ciertamente representa sólo un bajo porcentaje de las que realmente existen. Los microorganismos (algas unicelulares, bacterias, hongos, protozoos y virus), los organismos del suelo y de los fondos marinos han sido muy poco estudiados.
2. Diversidad de recursos genéticos
En el país existen 182 especies de plantas nativas domesticadas, algunas de las cuales de gran importancia económica. De las especies domésticas se conocen miles de varie­dades. La papa es uno de los cuatro cultivos alimenticios más importantes del mundo, junto con el maíz, el arroz y el trigo. Por ejemplo, existen 9 especies de papas domés­ticas con más de 2 000 variedades, que se cultivan desde el nivel del mar hasta los 4 750 msnm. Además el país posee casi 200 especies de papas silvestres, especialmente en la cuenca del lago Titicaca, y que son de gran importancia para cruces con las variedades domesticadas para el mejoramiento genético. El país posee también 4 especies domés­ticas de animales (alpaca, llama, pato criollo y cuy), y que fueron domesticados duran­te la época prehispánica. El pato criollo y el cuy se han extendido por todo el mundo.
3. Diversidad de ecosistemas
El Perú es reconocido como uno de los países con la mayor diversidad ecológica de la Tierra. Se reconocen 11 ecorregiones, que comprenden el mar frío, el mar tropical, el desierto costero, el bosque seco ecuatorial, el bosque tropical del Pacífico, la serranía este paria, la puna, el páramo, los bosques de lluvias de altura (selva alta), el bosque tropical amazónico (selva baja) y la sabana de palmeras. De las 117 zonas de vida reconocidas en el mundo 84 se encuentran en el Perú. En el territorio nacional se encuentran ecosistemas reconocidos a nivel mundial por su altísima diversidad de especies como el mar frío de la Corriente Peruana, los bosques secos en la costa norte, la puna, la selva alta, y los bosques tropicales amazónicos, donde la diversidad de especies llega a su máxima expresión. La alta diversidad de ecosistemas ha permitido el desarrollo de numerosos grupos humanos con culturas propias y destacables logros tecnológicos, culinarios y culturales.
4. Megadiversidad y responsabilidad
Por esta alta diversidad biológica el Perú es considerado uno de los 15 países de megadiversidad a nivel global, junto con Brasil, Colombia, Zaire, Madagascar, México y China, entre otros. Además es uno de los centros más importantes de recursos genéticos, conocidos como Centros de Vavilov, a nivel mundial, por el alto número de especies domesticadas originarias de esta parte del mundo. Esta realidad implica una alta responsabilidad. La investigación, la conservación y el desarrollo de posibilidades económicas en base a la biodiversidad debería, en consecuencia, ser una de las preocupaciones prioritarias a nivel nacional.

PLANTAS NATIVAS UTILIZADAS EN EL PERÚ

Total de especies nativas utilizadas 4,400

USOS
No. ESPECIES
1. Alimenticias
710
2. Medicinales
1 109
3. Abono
17
4. Aceites y grasas
48
5. Agroforestería
123
6. Antídoto
26
7. Aromas/perfumes
37
8. Condimento
31
9. Madera y construcción
618
10. Cosmetología
57
11. Curtientes
27
12. Estimulantes/narcóticos/ alucinógenos
76
13. Etnoveterinaria
51
14. Fibras
109
15. Forraje
483
16. Magia/chamanismo
42
17. Ornamentales
1 608
18. Sexo/reproducción humana
27
19. Tintes/colorantes
134
20. Tóxicas
179
21. Utensilios
62
22. Pesticidas
51
23. Castigo
5
24. Marfil
2
25. Turismo
1
26. Resinas/látex
58
27. Bebida
51
28. Leña/carbón
132
29. Ceniza
6
30. Techar
30
31. Miel/azúcar
4
32. Material genético
17
33. Melífera
20
34. Analgésico
3
35. Artesanía
31
36. Papel/pulpa
7
37. Sal
7
38. Fumar/rapé
4
39. Luz/antorchas
4
40. Purificar agua
1
41. Criar animales
4
42. Cerámica
3
43. Embalsamar
2
44. Ablandar carne
4
45. Pescar/carnada
8
46. Conservar alimentos
1
47. Cera
3
48. Embravecer perros
1


6. BIODIVERSIDAD Y DESARROLLO EN EL PERÚ

La biodiversidad es de gran importancia actual y potencial para el desarrollo del país, y su uso sostenible ofrece objetivas posibilidades para el futuro.

·

1. Importancia actual

La economía nacional depende en cerca del 60% de la biodiversidad, tanto en lo refe­rente a la producción agrícola, pesquera, ganadera y forestal, como en lo industrial. La biodiversidad es una fuente importante de productos para el autoabastecimiento de las poblaciones locales y la importancia económica de este uso supera los ingresos obteni­dos por la exportación de productos derivados de la misma biodiversidad (pesca, caza, plantas medicinales, fibras, artesanías, leña, madera, tintes y colorantes, etc.).


2. La biodiversídad como recurso estratégico

A nivel mundial la biodiversidad está adquiriendo cada vez mayor importancia en tres aspectos: recursos genéticos, obtención de nuevos compuestos químicos, y productos para fines cosméticos y relacionados.


La importancia de los recursos genéticos de las plantas domésticas es cada vez mayor en lo referente a las especies y variedades silvestres y primitivas de las plantas cultivadas como el maíz, la papaya, la papa, el tomate y otros (cacao, achiote, vainilla, etc.). Estos recursos genéticos tienen valor económico y significan beneficios para los países que los usan, especialmente los países desarrollados que, al estar más adelantados en la biotecnología, aprovechan el germoplasma de los países en desarrollo para mejorar variedades cultivadas y, en muchos casos, patentan nuevas variedades o procesos biotecnológicos. Especies silvestres de papas y tomates, que han servido para mejorar o producir nuevas variedades, significan anualmente centenares de millones de dólares a esos países, con la única recompensa para los países originarios que dicho germoplasma, si no ha sido patentado, es de libre circulación a nivel mundial.

En lo referente a los recursos genéticos de plantas cultivadas y silvestres de utilidad actual y con potencial futuro se debe tener muy en cuenta lo siguiente:

· El Perú es depositario de importantes recursos fitogenéticos, tanto de plantas domes­ticadas como silvestres con potencial. Hay muchas otras especies de plantas domésti­cas que aún no han salido de la región y que pueden tener un potencial mundial a futuro. Para este caso el gran interrogante es si se va a dejar salir este material sin ninguna recompensa para los pobladores locales, que las cultivan y conocen, y para el país.

· Los procesos históricos pasados nos indican que los países industrializados han obte­nido el material aún en forma ilegal. Es muy ilustrativo el caso del caucho, cuyas semi­llas fueron robadas de Brasil, en contra de disposiciones expresas. En la actualidad significativas cantidades de germoplasma está saliendo del país en forma subrepticia (tomates, papas, olluco, oca, cocona, kiwicha, etc.) o amparado en el intercambio irrestricto de germoplasma a nivel mundial.

· El país es depositario de miles de especies, conocidas por los pobladores locales, que están siendo «descubiertas científicamente» y analizadas para obtener nuevos com­puestos químicos, especialmente en el rubro farmacológico. Experiencias recientes demuestran que diversas especies de plantas y animales, especialmente en los trópi­cos, contienen un enorme potencial de compuestos químicos. Productos naturales de los trópicos son fuentes de drogas contra el cáncer, la malaria, enfermedades parasita­rias, desórdenes diarreicos, enfermedades infecciosas (como el SIDA), enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias, diabetes, hepatitis, desórdenes menta­les, etc.
Estos nuevos compuestos químicos son de importancia estratégica para la industria farmacológica, cuya base está en los países industrializados. La industria farmacológica mundial es un negocio que oscila alrededor de los US$ 400 mil millones anuales y enfren­ta actualmente una crisis seria de obtención de nuevas drogas, especialmente para con­trolar enfermedades a nivel mundial en el campo del SIDA, varios tipos de cáncer y otras de origen psíquico. Otro rubro de interés actual es el de productos cosméticos y relacio­nados (aromas, perfumes, aceites, etc.). Empresas cosméticas generan una demanda cre­ciente sobre ciertos productos naturales de las zonas tropicales y las comercializan con la etiqueta de «productos de los bosques tropicales». Las empresas privadas que se dedican a esta actividad son de dos tipos: unas hacen participar en las ganancias a las poblaciones locales, derivando una parte de sus beneficios, y otras son estrictamente comerciales. Esta actividad ha dado origen a nuevas empresas internacionales.
3. Decisiones urgentes
El PerÚ afronta un reto decisivo para aprovechar los recursos de la biodiversidad en función del desarrollo del país y de los pobladores. Este reto implica decisiones urgen­tes en el futuro próximo. La demora en las decisiones puede traer como consecuencia que los países industrializados ganen la carrera del aprovechamiento de los recursos de la biodiversidad, para fortalecer su posición económica, y que la retribución para el país sea mínima, con claras desventajas tecnológicas y económicas.

La prioridad general deberá estar orientada al aprovechamiento de la biodiversidad, en forma sostenible, mediante el desarrollo de la capacidad nacional en biotecnología y manejo de esos recursos para beneficio local y nacional.
Las prioridades específicas deberían estar orientados a usar la biodiversidad como una alternativa para el uso de los ecosistemas sin destruirlos, con prioridad para importantes áreas que aún no han sido intervenidas para fines agropecuarios; desarrollar capacidad científica y tecnológica nacional; concertar políticas, estrategias y acuerdos para afrontar el avance de los países industrial izados por la posesión de los recursos de la biodiversidad; y orientar el aprovechamiento de la biodiversidad para beneficio prioritario de los pobladores locales.
4. La biodiversídad como una alternativa para el desarrollo sostenible
Los recursos de la biodiversidad, entre otros, ofrecen una oportunidad única al país para el desarrollo desde una nueva perspectiva, que es la del aprovechamiento de los ecosistemas forestales y acuáticos sin destruirlos ni alterarlos drásticamente. El poten­cial de desarrollo en base a la biodiversidad es muy interesante y aún no ha merecido la atención del país en sus políticas y estrategias a futuro. Algunos aspectos a conside­rarse seriamente son:
· La acuicultura en base a especies nativas como los peces amazónicos (paco, gamitana, sábalo y otros) y otras especies (churu, camarones, algas, etc.). El potencial de la cría de especies con fines alimenticios y ornamentales (acuarios) debe ser conside­rado. Los criaderos de especies acuáticas, como caimanes, nutrias, tortugas y otras, con fines de producción de cueros, pieles y carne.
· Los criaderos de especies terrestres (primates, aves, insectos, etc.), con potencial en los mercados nacionales e internacionales. En Iquitos se han desarrollado técnicas de cría de primates, pero no se ha transferido la tecnología a empresas locales. El potencial de cría en cautiverio de aves (aras o guacamayos, loros y otras) con fines de exportación es un rubro interesante a nivel mundial. Igualmente puede decirse de mariposas y otros insectos.
· El establecimiento de áreas de manejo forestal permanente no ha sido implementado adecuadamente, involucrando a los empresarios privados de la extracción y la indus­tria forestales. La no implementación de estas áreas puede traer como consecuencia la pérdida de mercados internacionales crecientes, por la presión del Norte de vedar el comercio de maderas tropicales que no provengan de bosques manejados.
· El potencial de la biodiversidad (especies de flora y fauna) como abastecedora de la industria nacional e internacional de nuevos productos farmacológicos, cosméticos, químicos, etc. ha sido escasamente percibido por el país, poniéndolo en una posi­ción muy débil frente a los países industrializados.
· El potencial de cultivos nativos está desaprovechado, a pesar de las concretas posibi­lidades. Existen decenas de plantas productoras de frutas exóticas, perfumes, aro­mas, pesticidas, aceites, drogas y ornamentales, entre otras, que no han sido consi­deradas en ~os programas de desarrollo con una visión a futuro.
5. Desarrollar la capacidad científica y tecnológica endógena
La carrera actual por la posesión de los recursos de la biodiversidad por parte de los países industrializados, especialmente los farmacológicos y los genéticos, sólo puede ser afrontada por el país mejorando su capacidad nacional en ciencia y tecnología. El mejoramiento de la capacidad nacional en biotecnología es uno de los aspectos más álgidos para ganar la carrera internacional por la posesión de los productos y el usu­fructo de los beneficios económicos. En este sentido es de extrema urgencia:
· El mejoramiento y desarrollo de biotecnologíade productos químicos, especialmente farmacológicos e industriales (perfumes, aromas, cosméticos, pesticidas orgánicos, etc.). Es necesario mejorar la capacidad nacional para el análisis (<La participación de la empresa privada nacional es importante y decisiva. En los países industrializados se están constituyendo empresas nuevas para usufructuar los beneficios de la biotecnología y grandes empresas tradicionales están incursionando en el campo de la biotecnología química y los recursos genéticos. Nuestro país debe considerar seriamente incentivos y fondos especiales para estos rubros si desea ga­nar la carrera mundial o al menos participar en forma adecuada en los beneficios de sus propios recursos de la biodiversidad.
· La estructuración de políticas y estrategias nacionales es un elemento indispensable para el desarrollo de la ciencia y tecnología, con una visión hacia el futuro.
· El inventario de los recursos de la biodiversidad a nivel nacional es impostergable para tener una visión de conjunto y seleccionar las especies y los recursos genéticos prioritarios. Los países industrializados financian a centenares de científicos (etnobiólogos, botánicos, zoólogos, etc.) para recoger información imprescindible para orientar las investigaciones en biotecnología. Las prioridades en este sentido deberán orientarse hacia la sintetización y análisis de la información existente, inclu­yendo la recuperación de información del exterior, porque gran parte de ella se en­cuentra en los países industrializados; profundización de inventarios'a nivel nacional en zonas poco exploradas, para mejorar el conocimiento sobre la distribución de las especies, las variedades, etc.; mejorar la recolección del conocimiento etnobotánico; mejorar la capacidad de conservación «in situ» y «ex situ» de los recursos genéticos.

La conservación «in situ» deberá incluir la cobertura adecuada de áreas protegidas y sistemas de uso tradicional de los pobladores, especialmente indígenas, que son depositarios de muchos de los conocimientos y recursos genéticos.
La conservación «ex situ» deberá contemplar la implementación y/o el reforzamiento de los centros especializados.
El rescate, la modernización y el desarrollo de sistemas de manejo es otro aspecto decisivo para el país. Los centros de investigación han acumulado un bagaje impor­tante de información, que no ha sido aún sintetizado y transferido a los usuarios de los recursos y a las empresas privadas.
Algunas prioridades deberían ser el rescatar sistemas de manejo tradicionales, espe­cialmente de los pueblos aborígenes, y modernizados, ahorrando largos periodos de investigación; y desarrollar nuevos sistemas de manejo, adecuados a la realidad.
Buscar beneficios para los pobladores locales
El desarrollo actual no ha considerado adecuadamente el mejorar la calidad de vida de los pobladores. Su situación económica y social está mas bien en deterioro a nivel general. Muchos de los proyectos de desarrollo o han fracasado o no han dado los resultados esperados, lo que ha empeorado la situación de muchos grupos humanos.

El aprovechamiento sostenible de la biodiversidad ofrece, entre muchas otras, una oportu­nidad para mejorar las condiciones de vida de los pobladores, siempre y cuando no se desperdicien las oportunidades y el país tenga la capacidad de reaccionar a tiempo e implementar políticas y estrategias adecuadas. Aquí debe prevalecer un principio muy claro y que «primero es la gente», vale decir, que los esfuerzos deberán estar dirigidos a mejorar la condición económica y humana de los pobladores. Es conocido que las poblaciones rurales son magníficas conservadoras de la biodiversidad, especialmente de los recursos genéticos, sin embargo, cuando se implantan los grandes proyectos de desarrollo quedan marginados y la economía se orienta hacia el provecho de empresas foráneas con muy poco beneficio para los locales.

Concepto de Biodiversidad

El concepto de diversidad biológica o biodiversidad se refiere a la variedad de los seres vivos en lo referente al número, variabilidad genética y a los ecosistemas que los albergan. El concepto es un sinónimo de «la vida sobre la Tierra».

1. Niveles de la diversidad biológica:
La biodiversidad comprende la diversidad genética, de especies y de ecosistemas en nuestro planeta o en una determinada región.

· La diversidad genética representa la variación hereditaria dentro y entre poblaciones de organismos, cuya base está en los cromosomas.

· La diversidad de especies se refiere al número de especies presentes en un ecosistema y es sinónimo de «riqueza de especies». Hasta el presente se han descrito cerca de 1,7 millones de especies de seres vivos, pero se calcula que existan entre 5 y 100 millones.

· La diversidad de ecosistemas se refiere a la distribución espacial de los diversos ecosistemas (bosques, lagos, ríos, desiertos, etc.) y que albergan las especies y las poblaciones en forma de hábitat y comunidades vegetales y animales.

2. Cambios de la diversidad biológica: La diversidad biológica está sujeta a cambios en el tiempo y en el espacio.

Los cambios en el tiempo son verificables a través de los estudios de los fósiles desde el inicio de la vida en la Tierra. Estos cambios han sido continuos y seguirán producién­dose por la alteración en las condiciones de nuestro planeta. En el transcurso del tiempo han desaparecido especies y han surgido nuevas especies.

Los cambios en el espacio de la diversidad biológica dependen esencialmente de las condiciones oceanográficás y del clima. Se conoce que la diversidad de especies es mayor en las zonas cálidas y disminuye a mayor altitud y latitud (hacia los polos). Las zonas más ricas son las regiones tropicales, cerca de la línea ecuatorial y los bosques tropicales. Estos bosques cubren sólo el 7% de la superficie terrestre, pero albergan cerca del 90% de todas las especies vivientes.

3. Pérdida de la biodiversidad: La biodiversidad está sujeta a pérdidas, cuya expresión más crítica es la extinción de especies. Durante la historia geológica de la Tierra se han producido extinciones y este proceso continúa en la actualidad. La extinción de espe­cies es un proceso natural y todas las especies tienen un tiempo de vida finito. En los tiempos modernos la pérdida de la biodiversidad está siendo altamente influenciada por la especie humana en forma directa o indirecta.

· La extinción directa es causada por actividades humanas como la caza, la pesca, la reco­lección y la persecución, que llevan a la eliminación total de una especie. Por ejemplo, en el Perú se ha extinguido la chinchilla en los ambientes naturales por la caza excesiva para obtener su fina piel.

· La extinción indirecta es causada por actividades humanas que destruyen o modifican el hábitat de las especies. En este aspecto son de gran impacto la destrucción de la cobertura vegetal (tala, quema, sobrepastoreo, etc.); la contaminación de las aguas marinas y continentales, y del suelo; y las alteraciones ocasionadas por la urbanización.
TRES ASPECTOS DE LA BIODIVESIDAD (JERARQUÍAS):
1 LA DIVERSIDAD GENÉTICA

Cada especie viva posee en su estructura celular la información necesaria para transmitir a sus descendientes caracteres especiales, que se conocen como hereditarios, o sea, que se heredan de los progenitores.
Los caracteres hereditarios están contenidos en partes especiales de la célula, conforma­das por una cadena proteínica muy compleja conocida como ácido desoxiribonucleico (ADN), una molécula lineal compuesta de cuatro bases nucleótidas, que se combinan en miles de posibilidades a lo largo del ADN. Cada parte de la cadena del ADN, con una disposición característica de las cuatro bases, se conoce como gen, que es la unidad míni­ma de la herencia. Cada gen transmite una determinada característica hereditaria (color de los ojos, del pelo, forma de la nariz, etc.).
El ADN tiene la particularidad de duplicarse en cadenas iguales cuando la célula se divi­de. Las bacterias generalmente tienen una copia única de cada uno de los genes situada en una parte determinada delADN.

Los genes están ubicados lineal mente a lo largo de la cadena del ADN y en los organis­mos superiores existen hasta 50 000 de ellos. En los seres superiores el ADN de una célula está dividido en unidades separadas llamados cromosomas. Los seres humanos tienen 23 cromosomas diferentes. Estos cromosomas generalmente existen en dos copias en cada célula del organismo y éste es llamado entonces diploide: los seres humanos tienen en cada célula 46 cromosomas en 23 pares.
En la mayor parte de los organismos, que tienen reproducción sexual, una de las copias viene de la madre y la otra del padre. En esta forma las características diferentes de los padres se combinan en el descendiente, el cual no es absolutamente idéntico a los proge­nitores y estas diferencias se van transmitiendo a sus descendientes.
Las cadenas de ADN están sujetas a cambios, conocidos como mutaciones, que se produ­cen de diversas formas (recombinación, radiaciones, etc.). Estas mutaciones pueden ser letales o dar origen a caracteres de adaptación a las condiciones impuestas por el ambien­te (clima, resistencia a enfermedades, etc.), dando una ventaja a los individuos que po­seen determinadas características.

En la población de una especie no existen dos individuos que tengan la misma e idéntica información genética en el ADN, lo que se conoce como variabilidad genética. Las únicas excepciones son los de los gemelos idénticos.
La diversidad genética de las especies es el material base que les permite responder rápi­damente a los cambios que ocurren en el ambiente. La adaptación a estos cambios puede ser no adecuada y la especie tiene problemas que la pueden conducir a un camino hacia la extinción. Esto ha sucedido a lo largo de la historia geológica de la Tierra y muchas especies han desaparecido. Si la respuesta es adecuada a los cambios del ambiente la especie sobrevive y desarrolla características especiales, que pueden llevar a una nueva especie. Este proceso se conoce como evolución de las especies y que se produce, por lo general, en largos periodos de tiempo.

En la actualidad, por la influencia de las actividades humanas sobre el ambiente los cam­bios pueden ser tan violentos que muchas especies no logran adaptarse y desaparecen.
Los humanos, a lo largo del tiempo, han domesticado plantas y animales, y los han seleccio­nado y reproducido por ciertas características, lo que ha dado origen a formas, razas y varie­dades domésticas. Estas formas son importantes para la agricultura, la ganadería y la forestería.
¿Sabías que ... ? En la actualidad es posible manipular los genes y recombinarlos artificialmente, lo que se conoce como ingeniería genética, a fin de tener características deseadas en poco tiempo, y de esta forma obtener nuevas variedades.
Especies silvestres y domesticación

La domesticación de plantas y animales, a partir de especies silvestres, se inició en diferentes partes del mundo hace unos 12 000 años, cuando grupos humanos reco­gieron las semillas y capturaron animales, y comenzaron a sembrar y criar. El cultivo y la crianza impuso una selección artificial de las plantas y animales, que, a través de los siglos, llevó al desarrollo de cultivos y crianzas modernos, adaptados a ambientes artificiales.
Muchas de las especies de las cuales fueron seleccionados los cultivos y crianzas aún sobreviven en condiciones silvestres, al igual que otras especies muy emparentadas con ellas. Los genes de los parientes silvestres contienen características de especial vigor, que pueden beneficiar a las formas domésticas.
Desde el siglo XIX se inició un avance científico muy grande en el mejoramiento y la selección de las variedades cultivadas y de las razas criadas, dejándose de lado muchas formas y hoy la agricultura y la ganadería descansa sobre una base genética muy restringida. Por esto encontramos cinco categorías de recursos genéticos:
1. Parientes silvestres: ancestros comunes con las especies domesticadas, que han permanecido silvestres. Tienen una base genética muy amplia.
2. Razas y cultivares primitivos: las variedades locales fueron seleccionadas a través de muchas generaciones quedando en los lugares de origen formas más primitivas.
3. Cultivares y crianzas obsoletos: son las formas descartadas en las primeras épo­cas del mejoramiento genético.
4. Líneas avanzadas de mejoramiento, mutaciones y otros productos del mejora­miento genético: son el material básico y las líneas avanzadas de mejoramiento desarrolladas por mejoradores, donde se incluyen las formas en estudio.
5. Cultivares y crianzas modernos: son pocas formas de alto rendimiento y que se usan en la agricultura, forestería y ganadería. Tienen una base genética muy restringida.

El proceso de selección ha conducido a una alta uniformidad genética, que cons­tituye un peligro ante las epidemias y enfermedades. Los parientes silvestres con­tienen genes resistentes a plagas y enfermedades; pueden mejorar la productividad; dar mayor valor nutritivo y buen sabor, etc. Su conservación es fundamental como reserva genética para casos de emergencia y para futuros mejoramientos.
Los parientes silvestres y las formas locales, conservadas por comunidades humanas aisladas, tienen un alto valor económico, porque su uso puede incrementar la pro­ducción y ahorrar ingentes sumas de dinero en pérdidas por enfermedades y pla­gas. Por esta razón muchas grandes firmas internacionales buscan con ansiedad este material genético para hacer buenos negocios de semillas y razas nuevas.
Los parientes silvestres y las formas primitivas van desapareciendo (erosión genética) y se hace necesario conservar el material genético para posibles usos futuros. Esta conservación se logra de diversas formas:
· «Ex situ», o sea, fuera del ambiente natural en bancos genéticos: para esto se instalan bancos de semillas; bancos de embriones y esperma; cultivo de tejidos, etc. Esta forma es cara porque implica instalaciones costosas y sólo es posible conservar una parte de la variedad existente.
«In situ», o sea, en áreas naturales: para esto se establecen áreas protegidas y se trabaja con las poblaciones locales (agricultores) para conservar el material genético local. Este trabajo implica estudios de las formas y variedades existen­tes en los diferentes lugares. Implica apoyo y recompensa a los agricultores por el trabajo y esfuerzo que realizan para conservar el material genético.
2. LA DIVERSIDAD DE ESPECIES

En la actualidad la diversidad de especies de plantas, animales y microorganismo s es muy alta. Esta diversidad ha sufrido variaciones importantes a través de la historia geológica de la Tierra, como se puede comprobar por los fósiles.

La diversidad de especies se refiere esencialmente al número de diferentes especies pre­sentes en un área determinada (ecosistema, país, región, continente, etc.) y se conoce también como «riqueza de especies».
La distribución global de la diversidad de especies depende de varias condiciones:
· Los gradientes latitudinales: a menor latitud, o sea, con la cercanía hacia la línea ecua­torial, el número de especies aumenta, mientras que hacia los polos (mayor latitud) disminuye.
· Los gradientes de altitud: en los ecosistemas terrestres la diversidad de especies gene­ralmente disminuye con la altura. En los Andes este fenómeno es patente desde la Amazonía hacia las alturas andinas, donde cerca de la línea de nieves perpetuas el número de especies es más bajo.
· Los gradientes de precipitación: las zonas desérticas y áridas tienen menos diversidad de especies que las zonas más lluviosas. Esto en nuestro país se hace evidente compa­rando la diversidad de especies entre el desierto costero, las lomas y las vertientes andinas. El desierto costero tiene muy baja diversidad, que va en aumento en propor­ción directa con la precipitación.
Los estudios sobre la diversidad de especies a nivel local y global son aún incipientes, y se necesitan mayores datos. Se conoce una mínima parte de los seres vivos existentes y sólo para ciertos grupos (mamíferos, aves, reptiles, peces y plantas con flores) los conocimien­tos son bastante completos.
En base a la distribución de las especies a nivel local y mundial, y con fines de ubicar las áreas más importantes para conservación se determinan varios aspectos, con prio­ridad en:
· Centros de diversidad de especies: especialmente referidos a la diversidad de todas las especies; la presencia de especies endémicas, y la presencia de especies en situación crítica.
· Extinción de especies y áreas críticas: desde el siglo XVII es posible tener datos sobre extinción de especies y en los últimos decenios se ha recogido información más deta­llada al respecto. Se sabe que desde el siglo XVI se han extinguido unas 484 especies de especies conocidas. Del Perú se conoce la extinción de la chinchilla silvestre.
· Especies amenazadas de extinción: muchas especies están en camino a extinguirse por la pérdida y modificación de su hábitat; por la explotación; por la introducción de especies foráneas y por otras causas. A nivel mundial están listadas 12 000 especies de plantas y animales en peligro (2003) por la influencia de las actividades humanas.

En conclusíon
En lo referente a la diversidad de especies los datos referentes al Perú son aún bastante imprecisos, pero se sabe lo siguiente:
· Es uno de los países más destacados a nivel mundial en diversidad de especies, estando entre los primeros 5 considerados de megadiversidad.
· De las plantas con flores (Angiospermas y Gimnospermas) se conocen 17 143 especies de las que existen 5 354 endémicas (31.23%).
Se conocen unas 7 000 especies endémicas y como amenazadas 360 especies de plantas, 29 especies de mamíferos, 75 de aves, 6 de reptiles, 1 de anfibios y 1 de peces.
3. LA DIVERSIDAD DE ECOSISTEMAS

La Tierra comprende una enorme variedad de ambientes terrestres y acuáticos, desde los polos hasta la línea ecuatorial y desde las zonas costeras hasta las profundidades marinas. La clasificación de esta enorme diversidad es abordada por la biogeografía y la ecología.
El interés de clasificar los ambientes no es sólo teórico, sino que es de fundamental im­portancia para el manejo y la conservación de la biosfera.
Para tal clasificación se han acuñado una variedad de términos (comunidad, hábitat, ecosistema, bioma, reino, dominio, ecorregión) para establecer una jerarquía y poder mapear la distribución de la diversidad de ambientes.
En general, los intentos de clasificar las unidades ecológicas se basan en la identificación de las especies que se encuentran en ellas con una descripción de las características físicas del área, como el clima y la vegetación. Las unidades terrestres, por ejemplo, son identi­ficadas en base a las comunidades vegetales, o sea, áreas con composición y estructura similar de las especies vegetales.
Las clasificaciones existentes son numerosas y ofrecen divergencias considerables. Por lo demás los mapas confeccionados a nivel mundial para tal fin son muy generales y tienen muy poco valor a nivel nacional y local.

La clasificación más utilizada es desde un enfoque biogeográfico a nivel mundial, con detalles más elaborados a nivel nacional y regional.
En general se reconocen a nivel global 6 reinos de flora y 7 regiones de fauna.
América Central y del Sur pertenece a la región neotropical, que se divide en dominios y provincias biogeográficas. El esquema general para situar al Perú es el de Región, Domi­nio y Ecorregiones, y dentro de éstas determinar en detalle las condiciones locales.
1. Región neotropical
Dominio amazónico: Con las ecorregiones amazónica o selva baja, pacífica o bosque tropical del Pacífico, yungas o selva alta, páramo, y ecuatorial o bosque seco ecuatorial.
Dominio andino-patagónico: Con las ecorregiones de la puna, del desierto costero, y vertientes occidentales o serranía esteparia.
Dominio chaqueño: Con la ecorregión de la sabana de palmeras.
2. Región océanica
Dominio oceánico tropical: Ecorregión del mar tropical.
Dominio oceánico peruano-chileno: Ecorregión del mar frío de la Corriente Peruana. A partir de esta clasificación general es posible integrar una clasificación en base a biotopos y ecosistemas, aspecto muy poco estudiado y nada claro aún.
Por ejemplo, para la ecorregión del desierto costero se pueden distinguir las siguien­tes biocenosis o ecosistemas: ecosistema del desierto, ecosistema de ríos costeros, ecosistema de lagunas salobres, ecosistema de lagunas de aguas dulces, ecosistema de pantanos, ecosistema del algarrobal, ecosistema de gramadal, ecosistema de bosques de galería, ecosistemas de las lomas costeras (loma de árboles, de arbustos y hierbas, de suculentos, de cactáceas, etc.).

En conclusión La clasificación de los ecosistemas a nivel mundial y nacional es un gran reto y necesita del concurso de técnicas modernas.